La miel de abeja se cristaliza porque es una gran solución supersaturada natural. Contiene aproximadamente un 70% de azúcares y menos del 20% de agua.
Debido a esta composición, la miel tiende a perder su apariencia líquida y fluida para volverse sólida y granulada. Es importante notar que la cristalización es un proceso natural y es la mejor prueba de que has comprado miel de abeja 100% natural y que no ha sido adulterada.