Ya sea consumido fresco, seco o en el tradicional Merkén (ahumado y molido), el cacho de cabra es un aliado formidable para la salud. Su secreto reside principalmente en la capsaicina, el compuesto químico que le otorga su característico picor.
1. Un Potente Antiinflamatorio y Analgésico Natural
La capsaicina actúa directamente sobre los receptores del dolor en el cuerpo. Se ha utilizado históricamente para aliviar dolores musculares y articulares. Consumirlo ayuda a reducir la inflamación sistémica, lo que puede ser beneficioso para personas con artritis o dolores crónicos.
2. Impulsa el Metabolismo y Ayuda a Controlar el Peso
Si buscas cuidar tu figura, el cacho de cabra es un gran compañero:
- Efecto Termogénico: Aumenta ligeramente la temperatura corporal, lo que obliga al cuerpo a quemar más calorías.
- Saciedad: Se ha demostrado que el picante ayuda a reducir el apetito y los antojos por alimentos grasos o dulces.
3. Salud Cardiovascular de Hierro
El consumo regular de ají está asociado con una mejor circulación sanguínea. Ayuda a:
- Reducir los niveles de colesterol «malo» (LDL) y triglicéridos.
- Prevenir la formación de coágulos en las arterias.
- Mantener una presión arterial saludable gracias a su capacidad vasodilatadora.
4. Bomba de Vitaminas y Antioxidantes
A pesar de que solemos comerlo en cantidades pequeñas, su densidad nutricional es altísima:
- Vitamina C: Contiene niveles significativamente altos (incluso más que algunos cítricos), lo que fortalece el sistema inmunológico.
- Vitamina A: Crucial para la salud visual y la regeneración de la piel.
- Antioxidantes: Combate los radicales libres, retrasando el envejecimiento celular.
5. Mejora el Estado de Ánimo
¿Has sentido una sensación de bienestar después de comer algo picante? Esto se debe a que el cerebro responde al «ardor» liberando endorfinas y dopamina, las hormonas de la felicidad, lo que genera un alivio natural del estrés.
Dato Curioso: El cacho de cabra es la base del Merkén mapuche, donde se combina con semillas de cilantro y sal, potenciando sus efectos digestivos y su perfil antioxidante gracias al proceso de ahumado natural.
Recomendaciones de uso
Para aprovechar sus beneficios sin irritar el sistema digestivo, lo ideal es incorporarlo de forma gradual. Puedes hidratar los ajíes secos para hacer salsas, o espolvorear una pizca de Merkén sobre tus legumbres, carnes o incluso chocolate amargo.